Purple Mountains
“Purple Mountains”

Top Music

Lanzamiento: 12/07/2019
Formato: LP
Sello: Drag City
Género: Indie Rock / Singer-Songwriter / Alt-Country
Por: @_FerGM

 

 

«David Berman está vivo y viviendo en Chicago». Así lee el titular en un perfil reciente del antiguo líder de los Silver Jews, un ícono del indie rock de antaño que, aparentemente, se había alejado de la escena.

Berman disolvió su vertiginoso proyecto de indie rock hace una década, y desde entonces no se habían tenido noticias suyas. En los últimos años se vieron susurros ocasionales de colaboraciones: se rumoreaba que Dan Auerbach, Jeff Tweedy, Dan Bejar y el viejo amigo de Berman, Stephen Malkmus, estaban trabajando con él en un momento u otro, pero ningún rumor termino siendo verdad. Berman afirma haber renunciado por completo a la música durante la mayor parte de esa década, pasando años sin tocar una guitarra. De hecho, él siempre ha sido una especie de recluso; Hasta hace poco, rara vez daba entrevistas, y sufre un intenso miedo escénico, al negarse a recorrer la mayor parte de la carrera de Silver Jews.

Ahora su primer lanzamiento como Purple Mountains es una afirmación de su leyenda, un rico cuadro que se adentra sin piedad en su propia vida personal. Las primeras palabras de Berman en «How To Rent A Room» cuentan con la irónia que todos conocemos de él. Siempre se formó a sí mismo un poeta y un músico en segundo plano, sus fondos desaliñados existían simplemente para albergar sus letras ingeniosas y surrealistas. Esta vez, la banda de folk psicodélico Woods ayuda a proporcionar la instrumentación, sus arreglos de cuerdas y cuernos exuberantes ofrecen una actualización nítida sobre el sonido más estridente de Silver Jews, pero la fórmula para las Purple Mountains sigue siendo más o menos la misma: canciones country irónicamente optimistas.

Hay una franqueza en su escritura aquí que se siente confrontativa de una manera que  Silver Jews rara vez lo eran. Es muy posible que Berman sea el mismo desastre que siempre ha sido, pero en este tiempo de ausencia parece haber encontrado un nuevo método para calcular la tristeza eterna de la vida. Líricamente es tan agudo e idiosincrásico como siempre, su habilidad para esculpir frases evocativas no se ha atenuado en lo más mínimo.

Esas líneas de esoterismo que definieron canciones como «The Wild Kindness», de American Water de 1998 son pocas y distantes en Purple Mountains. En «I Loved Meing Mother’s Son»,  canta exactamente sobre el titulo del track y aunque esperamos la frase cínica que lo caracterizaba, nunca llega. No hay una pizca de ironía en la voz de Berman, solo sinceridad. Pero, ¿Por qué la franqueza?… Quizás es simplemente una cuestión de madurez, de mediana edad.

«Nights That Won’t Happen», la pista destacada innegable en Purple Mountains muestra a la banda en su forma más delicada, liderada con una melodía de teclado eléctrico dolorosamente suave sobre rasgueos relajados de guitarra acústica. Sin embargo, Berman es firme, ya que ofrece una de sus poesías más conmovedoras hasta la fecha.

«Maybe I’m The Only One For Me» lleva consigo un tipo de consuelo perverso, no porque las palabras de Berman hagan que el dolor sea más placentero, pero debido a su certeza en su desolación, hay una profundidad incluso si es certeza de sufrimiento. De hecho suena, por primera vez como si hubiera encontrado paz, paz al saber que el dolor está reservado para los vivos.

Las canciones que componen Purple Mountains pintan un retrato de absoluta desolación, pero es aquí donde también podríamos hacer bien en pensar en el melancólico estribillo en este contexto ofrece un alivio oscuro y cómico.